1. Llegan las materias primas. Nosotros primero las revisamos.
En el albarán de entrega: sílice, sorbitol, lauril sulfato de sodio, aroma, hidroxiapatita…
Los trabajadores descargan los barriles uno por uno. El encargado del almacén los revisa en una lista. ¿El nombre es correcto? ¿La fecha de producción es reciente? ¿El embalaje está intacto?
Este paso parece sencillo, pero no lo tomamos a la ligera. Hace unos años, un lote de materiales llegó con el embalaje dañado. No nos dimos cuenta. La pasta salió del color equivocado. Desde entonces, cada barril se somete a una inspección visual antes de ser aceptado.