Producto integral para el cuidado bucal en la fabricación de pasta de dientes con más de 20 años de experiencia.
Al elaborar una pasta dental para dientes sensibles, siempre hay dos ingredientes clave: nitrato de potasio y Novamin. Ambos son efectivos, pero su mecanismo de acción es completamente diferente.
Empecemos con el nitrato de potasio. Es un producto clásico y eficaz. Los iones de potasio penetran en los pequeños túbulos de la dentina y calman las terminaciones nerviosas, impidiendo que envíen señales de dolor. No hay barrera física, simplemente se silencia el nervio. Se necesitan entre dos y cuatro semanas de cepillado diario para obtener el máximo efecto, y si se deja de usar, la sensibilidad puede reaparecer. Lo usamos mucho en fórmulas blanqueadoras porque ya contienen peróxido u otros ingredientes activos, y el nitrato de potasio es suave y fácil de mezclar.
Novamin es un producto totalmente diferente. Se trata de un vidrio bioactivo —fosfosilicato de calcio y sodio—, originalmente utilizado para injertos óseos. Al entrar en contacto con la saliva, libera iones de calcio y fosfato, formando una capa muy similar a la hidroxiapatita sobre la dentina expuesta. Esta capa sella físicamente los túbulos. El alivio suele ser más rápido y esta capa protectora no desaparece con el enjuague. Hemos ayudado a marcas a cambiar de nitrato de potasio a Novamin y hemos visto cómo su posicionamiento de producto pasó de ser un cuidado básico para dientes sensibles a un producto de reparación bucal de alta gama.
Nos preguntan constantemente si se pueden usar ambos a la vez. Sí, se puede. Algunas fórmulas los combinan: calman el nervio y obstruyen el túbulo al mismo tiempo.
Un requisito indispensable, independientemente del ingrediente activo que elijas: mantén la abrasividad baja. Combina cualquiera de ellos con un sistema de sílice hidratada suave. Si tu pasta base es demasiado áspera, simplemente reabre los túbulos y empeora el problema. Analizamos cada lote para asegurarnos de que no estamos anulando la acción del ingrediente activo.
Si aún no te decides, te recomendamos que pidas muestras. Frótalas entre los dedos, comprueba su textura, revisa la lista de ingredientes y piensa cuál se adapta mejor a tu marca.